El desayuno se sirve bajo petición en el comedor de la casa, un espacio luminoso y apartado del movimiento habitual del centro de Marbella.
La propuesta incluye una selección sencilla de productos de gran calidad: café recién preparado, zumo natural, fruta, yogur, quesos, aceite de oliva, embutidos además de pan y croissants de un obrador cercano.
Una forma pausada y discreta de empezar el día antes de salir a la ciudad.
A lo largo de los años, La Morada Más Hermosa ha sido habitada de formas muy distintas.
Familias enteras han ocupado la casa durante celebraciones y bodas en el casco antiguo, compartiendo desayunos, preparativos y encuentros familiares antes de salir caminando hacia la iglesia entre las calles blancas del barrio.
En otras ocasiones, pequeños grupos de trabajo, equipos creativos o retiros de formato reducido han encontrado aquí una forma más cercana y flexible de compartir la casa, de convivir durante unos días en el centro de Marbella.
La estructura de la casa —con sus habitaciones independientes, patios, salones y espacios comunes— permite combinar momentos compartidos con la privacidad de cada estancia.
La Morada Más Hermosa puede reservarse completa manteniendo el funcionamiento habitual del hotel o adaptándose a una estancia más flexible y privada, con la posibilidad de incorporar limpieza, desayunos, catering o apoyo logístico según las necesidades de cada grupo.
Más que un espacio para eventos, sigue siendo una casa abierta a encuentros que buscan cierta cercanía y u